Candidatos a dirigir la UASD deben definir su proyecto de Universidad Pública

“Que yo sepa ahora mismo no hay ningún sector universitario que se proyecte como dirección alternativa en base a un programa de independencia de clase”. Hugo Cedeño.

Pronto serán celebradas las elecciones para elegir las nuevas autoridades universitarias. Es una gran conquista del Movimiento Renovador que debemos preservar.

Lamentablemente los debates sobre el papel de las universidades públicas en relación a las iniciativas neo liberales brillan por su ausencia.

He planteado, cuando me preguntan sobre el proceso electoral en la UASD, que desde hace varias décadas la academia viene retrocediendo a pasos agigantados en relación a su Misión, Filosofía y Responsabilidad frente a la sociedad.

Para mi es un problema de dirección política y tiene que ver con el agotamiento de las fuerzas sociales y clasistas que dieron origen el Movimiento Renovador.

Ningún sector, no importa que se reclame de izquierda, centro o derecha, puede resolver por ahora esta ausencia, porque sencillamente, una parte importante de la intelectualidad que antes se reclamaban comprometidos con una educación libre, democrática, científica y laica, se ha pasado al proyecto conservador y anti nacional que se viene imponiendo en el marco de la democracia parlamentarista.

Que yo sepa ahora mismo no hay ningún sector universitario que se proyecte como dirección alternativa en base a un programa de independencia de clase.

Creo que mediado del 2000 estuvo a punto de aparecer, mediante el combate por “un Claustro Presencial”, luego con el “Comité de Lucha” y el “movimiento por el Saneamiento”, pero lamentablemente, se agotó como opción de poder universitario.

Por eso soy de opinión que la construcción de una nueva dirección política, académica y sindical universitaria que rescate a la UASD es más que necesario.

Rescatarla quiere decir:

Oponerse militantemente a que la educación superior pública esté organizada en base a la lógica del mercado capitalista.

Oponerse a que el presupuesto asignado por el estado tenga como sustrato que la UASD sea una fábrica generadora de profesionales al servicio del gran capital nacional e internacional.
Luchar para que sus autoridades no impongan la flexibilización laboral a su personal académico y administrativo y que respeten la libertad sindical.

Para que la llamada “excelencia universitaria” no sea aplicada en base a parámetros internacionales que tienden a quitar méritos a las universidades públicas para favorecer las privadas.
Para que el gobierno no entregue recursos financieros, exenciones fiscales y privilegios a los empresarios de la educación superior privada.

Que la UASD no sea instrumento generadora de individualismo sino que eduque a la familia universitaria en base a la ideología de la igualdad, solidaridad, la justicia y el respeto a la independencia y soberanía nacionales.

Una educación superior fundamentada en el combate al sexismo, racismo, ultranacionalismo, respeto a los inmigrantes y sus descendientes.

Que sus autoridades no se dobleguen frente al poder público y privado, mantengan y encabecen dignamente la demanda para que la UASD reciba los recursos que necesita sin tener que hacer “lobby” en el palacio nacional ni actuar como pordioseros.

Que usen de manera transparente los escasos recursos que maneja, eliminado los privilegios y democratizando la forma de invertirlos para elevar la calidad académica, así como en las funciones sociales y científicas de la institución.

Que las autoridades de la UASD mantengan un diálogo permanente con el resto de la familia universitaria de manera que la institución no sea manejada como un secreto de estado. Por lo que hay que lograr que las reuniones de los organismos del cogobierno universitario sean abiertas. O sea hay que democratizar la universidad empoderando sus organismos de bases y eliminando los aparatos burocráticos.

En fin, sería saludable que los candidatos y candidatas se refieran a estos asuntos y no propaguen abstracciones programáticas en sus carteles y afiches que saben muy bien no pueden cumplir.