Juan Carlos Rodríguez (JC) califica al doctor Leonel Fernández como: único y verdadero líder del pueblo dominicano

OPINIÓN.-Haciendo un análisis retrospectivo al pasado reciente y la actual situación política dominicana, nos encontramos con que, en realidad, no todos aquellos hombres que han protagonizado cada uno de los episodios políticos de los últimos años de nuestra historia, son considerados como verdaderos Lideres, ya que han sido muy pocos los que han sobresalido por las bondades que ostenta el verdadero liderazgo; tomando en cuenta el total sentido que encierra la definición de esta palabra. Líder es quien guía, quien conduce, es la cabeza de un determinado grupo o movimiento, no importa el número de sus adeptos o seguidores. El Líder es el individuo que en un grupo ejerce una mayor influencia en los demás y estos le consideran su guía y orientador. Este tiene la habilidad y el carisma de incentivar y convencer a otros de que trabajen con entusiasmo para lograr los objetivos comunes. Quienes siguen a un líder y a la vez se convierten en sus discípulos, lo hacen porque comulgan con él y con sus principios, con su visión y sus ideales y confían en él y en las directrices que el implementa en cada uno de sus actos, nunca por las posiciones o cargos que ostenten en un tiempo determinado.

En nuestro pasado político reciente nos encontramos con tres inmortales figuras que además de otras características y virtudes que lo llevaron a ser grandes hombres y a dejar inmensas e imborrables huellas en la vida política nacional y en nuestra historia democrática; también fueron lumbres por su carisma y el incuestionable don de liderazgo, propio y característico en cada uno de ellos. Me refiero, al ilustre Dr. Joaquín Balaguer, Líder del PRSC, el Magnánimo Prof. Juan Bosch, Líder Fundador del hoy moribundo Partido de la Liberación dominicana, PLD y al gran líder de masas de aquellos tiempos, el Dr. José Francisco Peña Gómez. De estos tres inmortales hombres, cada uno en su estilo y a su manera, con sus diferentes principios e ideales y desde las diferentes tribunas y posiciones que los llevo a desempeñar la vida y la historia, todos los dominicanos hemos de sentirnos siempre, enormemente orgullosos.

Pero una vez llegado el inevitable ocaso natural a la vida de estos verdaderos líderes inmortales, y casi a la par de un mismo tiempo; la historia, la vida, el destino o quizás los insondables designios de nuestro creador, premiaron a este terruño querido que llamamos patria, con la aparición de un nuevo liderazgo. Tan ilustre, tan magnánimo y tan grande como aquellos otros personajes entrañables e insustituibles. Este gran hombre y gran dominicano emergió exactamente en la década de los noventa, después de recibir la bendición de dos de aquellos otros grandes inmortales; El profesor Juan Bosch y El Dr. Joaquín Balaguer, quienes le consideraron como líder emergente y le confiaron en sus manos la continuidad de su obra y el destino de nuestra nación . Me refiero pues al Líder Magnifico de los tiempos modernos, el Dr. Leonel Fernández Reyna, o como todos le conocemos, El Presidente Fernández. Quien en las últimas décadas y en la actualidad es el único actuante en la vida política nacional que puede ostentar el titulo indiscutible de: «El único Gran Líder de la política dominicana». Repito, tomando en cuenta el verdadero significado que encierran estas palabras.

Su liderazgo ha calado en todos los estratos y sectores sin importar clases sociales, ideológicas, políticas o religiosas. Su liderazgo es tan grande que a pesar de los ataques protervos y calumnias que ha recibido, incluso desde dentro de la cúpula de la organización que presidia, sus calidades y dignidades de Líder en vez de mermar, se han seguido fortaleciendo. Su liderazgo ha trascendido fronteras, pues actuando con sus aptitudes de árbitro ha sabido intervenir en históricos procesos democráticos de la región y con sus dotes de mediador ha podido evitar conflictos bélicos internacionales; logros que no solo se han quedado en su persona, si no que llenos de orgullo lo compartimos y celebramos todos los dominicanos.

Es por esto y por un sin número de razones más que todos conocemos, que la gran mayoría de los dominicanos reconocemos en el Dr. Leonel Fernández el único Gran Líder de la política dominicana y antes las circunstancias actuales de la vida política nacional apostamos a que sea el, el presidente que dirija los destinos de la nación para el periodo 2020-2024. Porque él tiene la experiencia, la voluntad y la capacidad para dar salida a esta crisis pandémica que hoy enfrentamos y continuar posteriormente con la obra de modernidad, progreso y estabilidad social que el mismo dejo iniciada. Porque él es el reconocido líder de la juventud, el presidente que dignifico el magisterio, el presidente que modernizó la USAD y que hizo las extensiones universitarias, el presidente del metro, los túneles, los elevados y mega proyectos viales. El presidente que apuesta a la educación y a la cultura, únicas vías que conducen a la consolidación del verdadero progreso. El presidente nos legó la más completa e inclusiva constitución, convirtiéndose luego en férreo guardián de nuestra Constitución y el presidente que transformo de manera radical el relieve del territorio dominicano y cada una de sus instituciones.

Leonel Fernández es el único Líder del pueblo dominicano, pueblo que este próximo 5 de julio re-encausara su destino colocándole de nuevo como su presidente constitucional de la República Dominicana

Autor: Juan Carlos Rodríguez